Student Progress Monitoring: What This Means for Your Child (Spanish)

Monitoreo de progreso del estudiante: ¿Qué implica esto para su hijo?

Preparado por:
Kathleen McLane

El progreso de nuestros hijos está siendo vigilado o monitoreado en la escuela constantemente a través del flujo continuo de tareas para el hogar, cuestionarios, exámenes, trabajos y exámenes estandarizados. Al oír por primera vez la frase “monitoreo de progreso del estudiante”, nuestra primera reacción puede ser “¡pero si ya están haciendo eso!” o “¿más exámenes todavía?”. Pero, ¿sabe usted en realidad cuánto está aprendiendo o progresando su hijo? Los exámenes estandarizados comparan el rendimiento de su hijo con el rendimiento de los demás niños o con estándares estatales. Sin embargo, estos exámenes se dan al final del año, por lo que el maestro que ha estado trabajando con el niño durante el año no puede usar los resultados de este examen para decidir cómo ayudarlo a aprender mejor. El monitoreo de progreso puede darle a usted y al maestro información que ayude a su hijo a aprender más y más rápido, y puede ayudar a los maestros de su hijo a enseñar más eficazmente y a tomar mejores decisiones acerca del tipo de enseñanza que sea mejor para él. En otras palabras, el monitoreo de progreso del estudiante no es otra manera de asignar un número a su hijo: es una manera de ayudar al niño a aprender y al maestro a enseñar.

¿Qué es el monitoreo de progreso del estudiante?

El monitoreo de progreso del estudiante ayuda a los maestros a evaluar cuán eficaz es la enseñanza que están brindando, ya sea para un estudiante en particular o para la clase entera. Quizás usted ya esté familiarizado con las metas y objetivos que deben incluirse en el Plan Individualizado de Educación (IEP, por sus siglas en inglés) para cada niño que recibe servicios de educación especial. Los maestros que usan monitoreo de progreso trabajan con las metas del IEP y con los estándares estatales del nivel correspondiente al grado del niño para desarrollar metas que sean mensurables (que puedan ser medidas) y de las cuales se pueda realizar un seguimiento, y que puedan ser usadas para dividir en etapas más cortas y capaces de ser medidas lo que se espera que el niño haya aprendido al final del año. Por ejemplo, puede ser que el niño tenga una meta de lectura que se encuentre establecida en términos de la cantidad de palabras por minuto que se espera que pueda leer al final del año. O puede ser que tenga una meta de matemáticas establecida sobre la base de la cantidad de problemas resueltos correctamente en exámenes que cubran los contenidos de todo el año. Una vez que el maestro establece la meta y comienza la enseñanza, empieza a medir el progreso del estudiante con respecto a esas metas todas las semanas. Todos los exámenes semanales tienen el mismo nivel de dificultad, y entonces reflejan con exactitud el índice de progreso del estudiante. Con cada examen, el maestro compara cuánto se espera que haya aprendido el estudiante con el índice de lo que realmente aprendió.

Si el niño está alcanzando o superando las expectativas, el maestro continúa enseñándole de la misma manera. Si el rendimiento del niño en esta medición no satisface las expectativas, el maestro modifica la enseñanza. Puede ser que cambie el método que está usando, la cantidad de tiempo de enseñanza, la formación del grupo (por ejemplo, una enseñanza individual en lugar de la de un grupo pequeño), o algún otro aspecto de la enseñanza. En este proceso, el maestro busca el tipo y la cantidad de enseñanza que permita al niño realizar un avance suficiente hacia el logro de la meta. Las mediciones llevan de 1 a 5 minutos, por lo que seguramente el niño no tendrá la sensación de estar siendo examinado constantemente. Además, siendo que el maestro mide el progreso con frecuencia (por lo general, una vez por semana), puede modificar el plan de enseñanza tan pronto como el estudiante lo necesite, en lugar de esperar a que un examen o la evaluación estatal muestre que las necesidades educativas del niño no se están satisfaciendo adecuadamente.

Después de cada medición semanal, el maestro anota el nivel de rendimiento del niño y lo compara con mediciones anteriores y con los índices esperados de aprendizaje. El maestro también va registrando las mediciones en un gráfico para mostrar el éxito tanto de sí mismo como del estudiante.

Qué información debería recibir el padre/madre por parte de la escuela?

Si un maestro o una escuela decide implementar monitoreo de progreso del estudiante, puede ser que usted reciba una carta con la descripción del programa y de cómo trabajará el maestro con su hijo, o puede ser que se converse el tema en la reunión sobre el IEP de su hijo. Después de eso, usted debería recibir regularmente por parte del maestro información acerca de cómo se está desempeñando su hijo, quizás con una copia del gráfico mismo e información sobre modificaciones en la enseñanza. Si no recibe el gráfico e información sobre la enseñanza, pídalos. Para obtener más información, ingrese a www.studentprogress.org.

 

Este documento ha sido desarrollado a través del acuerdo de cooperación # H326W0003, entre Institutos Americanos para la Investigación (American Institutes for Research) y la Oficina de Programas de Educación Especial del Departamento de Educación de los Estados Unidos. Los contenidos de este documento no necesariamente reflejan la visión o las políticas del Departamento de Educación, de la misma manera, la mención de nombres comerciales, productos comerciales u organizaciones, no implican el endoso de apoyo o auspicio por parte del gobierno de los Estados Unidos. Esta publicación esta libre de derechos de copia (Copyright.) Se alienta a los lectores que la lean y la compartan, pero por favor asignen crédito a la fuente, que es el Centro Nacional de Monitoreo de Progreso del Estudiante (National Center on Student Progress Monitoring.)